El escudo del conocimiento

Según han dicho repetidamente los Casiopeos, la única defensa que los seres humanos tienen ante todas estas maquinaciones es el Conocimiento. El conocimiento nos protege contra cualquier forma posible de amenaza. Entre mayor sea nuestro conocimiento, menor será nuestro temor y menor será el dolor al que estaremos expuestos; menor también la tensión psicológica, la angustia y el peligro que podamos correr en cualquier circunstancia de la vida. El valor del conocimiento es infinito.

El conocimiento nos libera de toda forma de limitación. Los Casiopeos explican que cuando nuestra principal motivación existencial es la de hacer mayor acopio de conocimiento, tejemos alrededor de nosotros una coraza que nos protegerá contra cualquier evento negativo que pueda acaecer. Entre mayor sea el conocimiento, mayor será el grado de consciencia y perceptibilidad. Esta consciencia eventualmente se convierte en algo poderoso y omni-abarcante.

El conocimiento nunca es endeble: tiene en su naturaleza toda la sustancia del universo. Cala hasta lo más profundo de la existencia. Es en verdad Luz.

Según explican los Casiopeos, el progreso constante hacia la adquisición de una creciente consciencia sobre la naturaleza de la realidad es la finalidad primordial de nuestras vidas en el presente universo. Aquellas personas que experimentan eventos de naturaleza negativa son las que se encuentran atascadas en algún punto de ese camino y sufren de algún de tipo de obsesión. Cuando uno se deja dominar por algún estado obsesivo experimenta una baja de las defensas y como resultado de esto, da pie a una basta gama de problemas y de tragedias en su vida.

Si, en cambio, la voluntad consciente se enfoca en el progreso, en el acceso a mayor conocimiento, en la formulación de toda clase de preguntas sin anticipación alguna de las respuestas, y se desechan todas las nociones preconcebidas, entonces se eliminan los bloqueos y se sortea con éxito la trampa de la obsesión.

Por el contrario, si se elige limitar el acceso al conocimiento y se pone un coto al flujo natural del aprendizaje, se invita a toda suerte de bloqueos para que surjan en medio del camino. Cuando se manifiestan estos bloqueos en la forma de situaciones de estancamiento e imposibilidad de progreso hacia mayor crecimiento y aprendizaje, esto debe leerse como una señal inequívoca de que estamos siendo presa de alguna obsesión.

Sea como sea, cuando un individuo elige ceñirse la camisa de fuerza de la obsesión en lugar de dejar que haya un flujo constante hacia la iluminación, esa es su decisión personal, y aquí los Casiopeos son claros en cuanto a que una de las directrices fundamentales sobre la que se sustenta el presente universo es la del “Libre Albedrío”

Fuente:
http://www.bibliotecapleyades.net/mistic/sas02.htm

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s